lunes, 23 de marzo de 2009

Visiones que trajo el Vino: Un dia que no llega


Tengo la mirada perdida leyendo la etiqueta del vino que estoy consumiendo para relajar mi noche, fué un regalo y estoy haciendo uso de sus efectos.
Ideas van y vienen como el abanico de una maja que lo mueve coqueta, seductora.
En los últimos dias, la conciencia social se me ha motivado, me interesa y me reconcilio con ella.
Mientras los políticos siguen y siguen maquinando como asegurarse una tajada y afianzar mas sus ya amplias riquezas a costillas de la ingenuidad de una banda de incautos que de igual forma, buscan una rebanada del pastel, otros, los olvidados, los que siguen siendo indigentes, esos, no tendrán más que un concierto de ruidos en la panza por un hambre y una necesidad que nadie recuerda.
Y es que los pobres siguen siendo tantos y la politiqueria no hace nada para rescatarles de las garras del olvido.

En mi utópica ansiedad sería interesante que tuviera lugar como leí en un libro de Eduardo Galeano recientemente, que durante una semana, todo se invertiera, que los dias fueran noches y las noches dias, donde el pobre fuera rico y el rico sintiera la cruda realidad de los desposeídos en la piel y en las entrañas, dias donde el sur fuera el norte el norte a su lado opuesto.
Un dia donde el castigado injustamente fuera el verdugo y el enjuiciado vil se reconciliara con sus castigos.
Que el que llora, ría, que el que esclavize conciencia sea esclavo, un dia donde cada cobarde se vuelva valiente y le encuentre significado a su vida en este mundo.
Un dia donde el hambriento pudiera calmar su necesidad de alimento, donde el tercer mundo no estuviera en Kenia sino en Estados Unidos, donde la guerra fuera un disparate ilógico de máximas sin sentido.
Un dia donde fueramos mas creadores que destructores de esta tierra que nos cobija.
Poder despertar y leer en los diarios que se suman los sueños realizados y que los imposibles desertaron y la paz se celebró por fin en el medio oriente.

Despertar en un dia donde el amor ya no se vende ni por necesidad ni por placer, ni porque es el proyecto mas fácil de financiarse unos pesos pagados por almas frias impotentes de caliente naturaleza.
Un dia donde ya no existan lágrimas a solas, que la soledad melancólica sea solo una leyenda urbana que ha sido olvidada por todos.
Que amar no pone en precario al corazón porque se acabaron los riezgos de la actividad amatoria.
Que el Viagra ya no sea necesario porque el amor es el mejor estimulante contra la impotencia de sentimientos y pasiones reales.
Que las parejas que sueñan con ser padres y no pueden, se adornen de hijos y encuentren siempre al verles, una razón por la que dar las gracias.
Que el narcotráfico sea erradicado como se curó la viruela cuando se inventó su vacuna, que las personas lean mas para que sea menos la ignorancia y la compra de cerebros inocentes.
Quizas el júbilo del vino ha erradicado mi cordura y me tiene escribiendo utopías, si no me equivoco en la cuenta llevo ya cinco copas sentidas y degustadas que me tienen aqui deseando un mundo mejor, sintiéndome inconforme con el destino de mi gente.
Finalmente, si en nuestra sociedad la corrupción no consumiera a tantos como un virus mortal, no habria tantos enfermos de ella, infección de politiquear para desarrollar un enrequecimiento que solo beneficia a poderosos y regala limosnas a los pobres.
Si tan solo los delincuentes de cuello blanco desaparecieran, sería mas facil enjuciar a los que quedan que serían minoría.
Quisiera pensar que todo mejorará pero no es cierto.
Ojalá cada uno de nosotros intentaramos ser faro que guié y ayude a los que estan peor que nosotros, contruir, edificar, dejar huellas positivas, si sumaramos de uno en uno con esa premisa es probable que el mundo sería un lugar mas justo.

Un abrazo

3 comentarios:

Leni dijo...

Espléndido texto.
Todo a la inversa,para sabr valorar.
Elhéroe, villano..el triste ,alegre.
Donde se intercambiaran loa pecados.
Un fantástica reflexión.
Un placer leerte..

(Con un buén vino se piensa mejor).

La Gata Coqueta dijo...

Es una buena forma de intentar que cambiara el mundo, pero me parece que cando la botella se termine estamos igual que al principio, solo son utopías, que nos hacen sentir felices en ese critico momento imaginando que todas las cosas que están destruyendo este mundo y la felicidad humana, por lo menos por un instante pensamos en como podría ser de otro modo.

Pero creerme que ahora mismo me termino de tomar un te y lo veo muy muy negro...

Un abrazo nos vemos.

Leni dijo...

Espléndido texto.
Todo a la inversa,para sabr valorar.
Elhéroe, villano..el triste ,alegre.
Donde se intercambiaran loa pecados.
Un fantástica reflexión.
Un placer leerte..

(Con un buén vino se piensa mejor).