jueves, 12 de marzo de 2009

Sexo de reconciliación : Terapeútica medida


Has discutido pesádamente con tu pareja y se han sumergido en el pantano que provoca el reclamo, producto de un amor inmenso que se escapa de las manos, esas peleas injustificadas que a veces nacen producto mas de jugarretas mentales que de hechos tangibles, ese miedo a perder lo amado, miedo a que las pasiones se disipen y cambien de ambientes, miedos a canjear tus alegrías por tristezas indeseadas hasta olvidadas ya por la caricia del amor que te cobija en el presente.
Luego del dilema, están ahí los dos callados, recapacitando y sintiéndose mas enamorados, dando la razón al otro pero en silencios,tratando de equiparar las ansiedades, pero aunque no lo quieras una bruma de enojo fugaz aun ronda y las caricias se han quedado mudas y guardadas.
Decides marcharte de su casa , te levantas tomas las llaves de tu carro y te acercas a ella intentando dejar un beso no tan sentido, pero que le haga saber que la sigues amando, ella no te da la boca y el beso se desliza en su mejilla fría y distante.
Sales del lugar envuelto en suspiros que son como preguntas sin respuestas, entras a tu carro y enciendes el radio buscando una melodía que sensibilize mas el momento, giras la llave despertando al motor de tu carro que parece ser tu cómplice y percibe ese aire a melancolía.
No quieres irte, quieres entrar y tomarla en tus brazos, remediar las cosas, no alejarte con esa sensación quejumbrosa injustificada de un momento que no se supo manejar inteligentemente
Es en ese momento en que suena tu celular y te das cuenta que es ella, un mensaje tímido diciendo que regreses, que vuelvas que no te dejará ir así, que te ama , sin pensarlo mas cierras como si fueras Flash, el carro, te diriges a la puerta de su casa y te sorprende hallarla entreabierta, prosigues, a lo lejos escuchas una sensual melodía de esas que parecen afrodisiacos auditivos, dices su nombre y a lo lejos su voz dulce delata su ubicación.
Su cuarto, su rincón privado ahí te espera, entras y te vuelves a dar cuenta porque la amas y porque te vuelve loco su mirada, ella esta ahí acostada dejando entrever una desnudez parcial que cubre con un sexy conjunto de ropa interior que marca deliciosamente sus lineas anatómicas, despertando a través de sus ojos el apetito sexual que vorazmente va a consumirlos en breves minutos.
De pronto la ropa estorba y las caricias son necesarias, estorba el pudor y sobran las ganas de navegar, de recorrer, de explorar y conquistar su cuerpo una vez mas hasta llegar al extenuante momento de caer rendidos de tanto amar.
Es extraño pero la intimidad cuando surge para reconciliarnos es extrañamente mas deliciosa que la que normalmente usamos para amarnos y beber a sorbos el placer que surge entre dos cuerpos que se desean ardientemente.
Sexo reconciliador que a todos cae bien, relaja, mejora ánimos y sobretodo intensifica los lazos de amor con la dueña de tus afectos.

Vuelvo pronto,

Un abrazo

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