jueves, 26 de marzo de 2009

Dándome un respiro


Hago un alto. Es necesario a veces bajar las revoluciones de nuestros pasos y darnos cuenta de lo que nos perdemos cuando nos dejamos absorver por un agitado andar cotidiano que nos envuelve.
Respirar, admirar las pequeñas cosas, olvidar por un momento el stress de cosas pendientes de resolver, de cuentas que pagar, de el trajín de responsabilidades en que se ha convertido nuestra vida.
Quisiera declararme en huelga de preocupaciones, tomar mi equipaje y partir hacia una montaña lejana donde la acaricie un vasto y apacible rio y en sus aguas explorar, navegar lento e intentar volverme pescador en su espacio y en esa actividad reposar mis hombros.
Poder ahí escuchar a solas los sonidos de mi alma que se confunden con las tonadas de jilgueros y animales que se invitan solos a la escena.
Meditar, resumir, analizar como esta mi vida y que aun me falta lograr, planear, definir y poner manos a la obra.
Es el momento para aislarme y reencontrarme, para desintoxicarme de las visicitudes que la vida a veces pone en el camino, intentando aleccionarme para volverme mas sensato.
Ya el aire lo percibo no tan viciado de inciertos y pensamientos redundantes, me siento en paz, dispuesto, atento a valorar lo mas mínimo y sencillo, percibir a las personas en su esencia como debe ser, saber que todos sin excepciones, tienen historias que contar y yo soy todo oidos.

Un abrazo

8 comentarios:

LA CALLE VACÍA dijo...

Bonita y sentida entrada. Hay veces que el árbol no nos deja ver el bosque y es entonces el momento de parar y alejarse para ver todo desde otra perspectiva.

LA CALLE VACÍA dijo...

Bonita y sentida entrada. Hay veces que el árbol no nos deja ver el bosque y es entonces el momento de parar y alejarse para ver todo desde otra perspectiva.

Mª JOSE. dijo...

¡Hola!
soy MªJosé y cabo de ver una solicitud de amigo.Me acerqué a tu c asa y me encanyta esta entrada tuya tan priofunda.espreciosa.
Un beso.
Mº José

La Gata Coqueta dijo...

Si!
Es cierto que hay momentos en los cuales no sabemos disfrutar de esas minúsculas cosas, porque tenemos embotado nuestro cerebro y hay que darle expansión para que oxigene y volver a emmpear.

Porque siendo así llega un momento que no se es feliz con nada y para colmo estamos esperando esas grandes cosas que nunca llegan, por obviar a las otras.

Ese día que escuchemos el trinar de un pájaro, acariciamos un animal y le demos de comer, contemplemos un rosal... ese día seremos felices por nada y creeme que es grandioso.

Un abrazo, nos vemos.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Mario...

Me fuí contigo a esa hermosa montaña en donde te reencontraste contigo mismo, a mi me pasa igual, aunque para meditar prefiero la calma y paz que produce el mar... el sonido de las olas, que me invitan a participar en medio de tantos suspiros... me entrego al deleite de disfrutar mis pensamientos enredados entre las olas...

Te mando un fuerte abrazo y un beso desde mi México querido...

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Mario...

Me fuí contigo a esa hermosa montaña en donde te reencontraste contigo mismo, a mi me pasa igual, aunque para meditar prefiero la calma y paz que produce el mar... el sonido de las olas, que me invitan a participar en medio de tantos suspiros... me entrego al deleite de disfrutar mis pensamientos enredados entre las olas...

Te mando un fuerte abrazo y un beso desde mi México querido...

La Gata Coqueta dijo...

Si!
Es cierto que hay momentos en los cuales no sabemos disfrutar de esas minúsculas cosas, porque tenemos embotado nuestro cerebro y hay que darle expansión para que oxigene y volver a emmpear.

Porque siendo así llega un momento que no se es feliz con nada y para colmo estamos esperando esas grandes cosas que nunca llegan, por obviar a las otras.

Ese día que escuchemos el trinar de un pájaro, acariciamos un animal y le demos de comer, contemplemos un rosal... ese día seremos felices por nada y creeme que es grandioso.

Un abrazo, nos vemos.

Mª JOSE. dijo...

¡Hola!
soy MªJosé y cabo de ver una solicitud de amigo.Me acerqué a tu c asa y me encanyta esta entrada tuya tan priofunda.espreciosa.
Un beso.
Mº José