miércoles, 9 de enero de 2008

Una noche de abril 08-01-2008


Sucedió algunos años atras cuando vi su rostro angelical por primera vez y quede perdido en el embrujo de unos tiernos ojos miel que timidos, brillaban solos con una magia que no podia traducir en palabras.
Sonreia con libertad y todos celebraban a su alrededor mientras yo, impávido por tan fascinante visión me quedaba callado admirandola, hasta ese momento tan solo habia sido un coleccionista de amores, de besos, de pasiones nocturnas, de gemidos perdidos, de te quieros sin sentido, provocados mas por el calor de la quimica sexual de un aroma de mujer que por la real existencia de un amor intenso.
Era tan bella, su piel virginal era como delicados petalos de rosa, su aroma era como si te transportaras al cielo cuando se acercaba y su cercania provocaba en mi una perdida terrenal que se me hacia imposible poder explicar el embrujo que causaba.
Innumerables veces construia en sueños un mundo juntos, una vida plena,una complicidad de ternuras, de amantes y mientras deliraba en mis trances donde era mi dueña y yo el esclavo de sus encantos, era feliz, inmensamente feliz.
A Veces despertaba de madrugada y en lo oscuro de mi cuarto un suspiro fluia de mi y luego me dormia profundamente.
Nunca supo que verla era una erupción volcanica de pasión que difícilmente controlaba y cuando a mi se acercaba todo mi mundo temblaba.
¿Que tenia que frenaba mis instintos, mis impulsos, mis palabras seductoras? ¿Porque no podia decir y hacer lo mismo que repetia a los variados amores que habian adornado mis noches de frio para alimentar mi ego hasta entonces protegido?
Lo extraño de todo era que cuando me miraba, sus ojos tenian un brillo que no resurgia si miraba a otros, pero no queria dejarme llevar por la fantasia de mis sospechas y quedar a merced de sus encantos.
Esa noche coincidimos juntos en aquella velada del mes de abril, un vestido negro cubria su voluptuoso cuerpo, su piel canela desnuda en sus sensuales escotes, me tenia con la mirada fija en ella, todos suspiraban al verla pasar y yo no podia creer que su destino final en aquella sala, fuera el breve espacio disponible al lado del cual me encontraba.
Mi corazon palpitaba desbocado viendola ahi cerca de mi, el perfume que llevaba en su piel se dispersaba y acariciaba mi olfato provocando en mi percibir mas de ella, embriagarme de ella , perderme en ella.
Fue entonces cuando una melodía cómplice ,propicio el momento que por tanto tiempo venia deseando,la mire y le pedi que bailaramos, esperando una negativa respuesta, pero viendome y sonriendo con una angelical belleza me dio su mano y me acompaño a la pista.
La tome en mis brazos bailando pausadamente deseando que el momento fuera eterno que se quedara presa ahí y no buscara escapatoria ,sus preciosas manos se apoyaron en mis hombros y mientras bailabamos nuestras miradas parecian hablar lo que callaba en ese momento, no podia soportar el suplicio de verla ahí bella tan pegada a mi, su olor, su magia, su piel que nunca habia estado tan cerca de mis ansiedades y me senti tentado.
Tentado a beber de su boca, tentado a saber de una vez por todas si seria el final de mis ilusiones o el inicio de mis mas grandes pasiones,debia correr riezgos sino no sabria si habia valido la pena el intento.
La mire intensamente como aprendiendome de memoria su rostro, como si quisiera que ella identificara en mi, el mas loco deseo, mientras lo hacia, una lluvia de fuego recorrio mi piel y la decisión de tomar sus labios por sorpresa se veia como un acto inminente, me miro, lo presentia, sus ojos me lo advertian a gritos, sus labios brillaban sedientos buscanso sellar de una vez la tension pasional que estaba siendo desatada en ese momento bailando pegados.

Hubiera esperado que el desenlace fuera el tipico de películas de Hollywood y todos al final felices por siempre, pero no fue asi.
Mientras viajaban mis labios a los de ella, con sutil ternura sus dedos frenaron el recorrido de mi boca y una voz tierna dejo un ¡No puedo! que quedo rondando en mi mente desde aquel dia.
Pasaron los años y con ello las vivencias y un dia la volvi a ver , pero su mirada ya no era la misma dulce que transformo mi alma cuando la vi por primera vez, era mas triste, siempre bella pero triste, me conto que fue tras un amor que no le dejo mas que heridas en el alma,dos hijos y una profunda frustración por haberlo arriezgado todo quedandose en nada.
Con voz melancólica me confeso que aquella noche de abril cuando bailamos, ella hubiera deseado corresponder a aquel beso que nunca llego y tiernamente se despidio de mi, dejando el sello de un beso breve en mis labios, compensando en alguna medida el que hubiera deseado robar en aquella mágica noche que el tiempo dejo atrás.
Esa fue la ultima vez que supe de ella, aun de repente cuando estoy leyendo y la melodía que bailamos aparece en la TV o en La Radio cierro los ojos y sueño en silencio con su aroma que endulzaba el ambiente.
Un abrazo
San Pedro Sula, 8 Enero 2008


1 comentario:

Estela dijo...

Un magnifico relato y una fiel expresión de los tortuosos caminos de la vida, plantea la necesidad de abrirse a lo que más se teme, el constante flujo de deseo que quiere expresarse en cada momento. Un abrazo, Estela